Site Loader
Share Button

La carrera por encontrar una vacuna u otros tratamientos contra el COVID-19 pone todavía más de relieve que la innovación es una prioridad para la industria farmacéutica.

Y asimismo hace más visible una aproximación a la manera de innovar que ha ido creciendo en los últimos años: la de colaborar con actores externos e, incluso, de forma insólita y a causa de la pandemia, con competidores directos. La investigación conjunta de una vacuna entre Sanofi y GSK o el test preliminar de cuatro candidatos vacunales por parte de Pfizer junto a la firma BioNTech son sólo algunos ejemplos de ello.

la industria farmacéutica apuesta por  ampliar la innovación a sus empleados y colaboradores externos
Foto: United Nations free resources against COVID-19 / Unsplash

Fuera del contexto covid-19, PricewaterhouseCoopers afirma que el 58% de directivos del sector pharma -frente al 43% del global de industrias- creen que la innovación es esencial para su negocio, sea ligada a la investigación tradicional de nuevos fármacos o al desarrollo de servicios que generen nuevos ingresos en torno al paciente y al tratamiento de sus patologías.

Asimismo, PwC afirma que a la hora de cubrir ambas necesidades de innovación, el 90% de la industria farmacéutica contempla con buenos ojos buscar partners y colaboradores externos que permitan incrementar su capacidad innovadora, así como -un 80% de empresas- extender la participación en ella a todos sus empleados.

Si antes la innovación se restringía a la probeta de un laboratorio, bajo un enfoque de open innovation ésta toma como laboratorio de innovación a todo el ecosistema de una organización, a sus empleados, colaboradores, empresas de otros sectores, centros de investigación e, incluso, pacientes.

Con ello, una firma gana capacidad disruptiva innovando, agilidad para llegar a su mercado (u a otros nuevos) y una mayor visión para anclar en él su oferta (product-market-fit).

Ahora bien, ¿para obtener dicha ventaja competitiva qué palancas debe movilizar? PwC cita tres determinantes:
agilizar el paso de las ideas al mercado
hacer eficiente la apertura a la colaboración externa
y, en combinación,
aprovechar integralmente las capacidades de innovación internas.

Una de las maneras más comunes de aunar talento interno (empleados) y externo (diversos colaboradores) es construir comunidades abiertas a la participación de ambos, en las que la organización comparte retos y capta soluciones a ellos con el apoyo de una metodología que ayuda a evaluar y detectar qué ideas de las compartidas son más prometedoras.

Estas comunidades, por su carácter inclusivo, permiten transmitir y hacer entender a los empleados que la innovación es una necesidad en el core del negocio de una farmacéutica.

El 80% de la industria farmacéutica desearía ofrecer a sus empleados ser parte de la innovación y que ésta sea parte de su cultura corporativa

PwC, “Managing innovation in pharma”

Asimismo, permiten crear un canal de colaboración, digital y abierto 24/7, a la co-creación entre empleados y/o con los colaboradores externos de una organización [descarga nuestro ebook gratuito con las claves para impulsar programas de innovacion abiertos a varios colectivos]

Ligada a estas comunidades, es necesaria una metodología y serie de buenas prácticas que garanticen, por ejemplo, que los retos abiertos a la ideación -¡y sobre todo sus objetivos!- son comprensibles por todos los participantes, de cara a obtener ideas alineadas y cualitativas.

Asimismo, deberá diseñarse un sistema de escucha (feedback a cada aportación, transparencia en torno a ellas) y otro de incentivos (reconocimiento de las mejores soluciones, premios materiales o inmateriales) que incrementen el engagement y participación en la innovación.

Otro punto sobre el que incidir será luchar contra los llamados anticuerpos de la innovación: los más habituales están en mandos intermedios o superiores, que pueden sentir temor de verse eclipsados por sus subordinados dentro de un proceso de ideación libre y visible por toda la organización, y en el conjunto de los trabajadores, quienes pueden coartarse a participar por estar bajo la lupa de sus superiores.

Finalmente, en un proceso de este tipo es básico obtener buenas ideas, entendidas como aquellas con un potencial de aplicación práctica y que resuelven una necesidad real, así como establecer mecanismos para su detección con agilidad, sin consumir tiempo y recursos excesivos.

Contar con expertos que sean guardianes evaluadores de las aportaciones de su área de experiencia, permite cribar entre todas ellas y detectar, gracias a las herramientas de evaluación de estas comunidades, aquellas con más potencial innovador acorde a criterios como su factibilidad, tiempo y recursos invertidos de desarrollo, retorno estimado…

La innovación colaborativa puede dotar a una farmacéutica de más agilidad para llegar a su mercado. Pero también de una llegada con más valor, a través de nuevos servicios o negocios, menos costes de investigación y una perspectiva más abierta y multidisciplinar.

Asimismo, en el caso de la innovación interna, hace posible aprovechar todas las capacidades de talento de una organización al servicio de la diferenciación competitiva de su negocio.

Innova en comunidad
Conoce nuestro software y metodología de gestión de la innovación
solicita una demo del software de gestión de la innovación

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *